· 

Y También Necesitamos Grasas

Los beneficios de las grasas saludables
Las grasas saludables también son importantes

 Existe un miedo tremendo a la palabra "grasa" y los alimentos que la contienen. La grasa no es mala ni nos hará subir de peso. No hay alimento que por sí sólo nos ayude a bajar o subir de peso. Se trata de encontrar el equilibrio adecuado, incorporando todas las riquezas ofrecidas por el universo en porciones adecuadas y estables.

calorie breaker app de entrenador personal virtual
De calorías a nutrientes

¿Y por qué necesitamos grasas?

Precisamos grasa por varias razones:

  • Para producir hormonas y mantener la energía activa en el cuerpo.
  • Para proteger los órganos del cuerpo humano. La grasa consiste en una almohada que cuida todo nuestro organismo, evitando cualquier lesión o daño. 
  • Para la correcta absorción de vitaminas. Las vitaminas A, D, E y K precisan de la presencia de grasa para poder ser reconocidas y absorbidas por el organismo. De lo contrario, el cuerpo lo rechaza y extrae. La grasa, por tanto, ayuda a asimilar e integrar todo lo bueno para el cuerpo. 
  • Para saciarnos y evitar picar entre horas: Las grasas proporcionan un adecuado nivel de azúcar, evitando el consumo excesivo de alimentos altos en carbohidratos que pueden alterar el nivel y la intensidad del azúcar en la sangre. 
  • Para un correcto desarrollo del cerebro, fomentando la memoria y su estado saludable.

Hay miles de beneficios que ofrecen y aportan las grasas saludables, y precisamos de esta energía positiva que tiene. Tan sólo es primordial elegir entre las grasas más saludables donde y cuando sea posible.

Grasas buenas vs malas

Existen varios tipos de grasas, y el cuerpo no precisa omitirlos todos o una parte de ella. La clave está en elegir los adecuados y claves lo mayormente posible para una buena salud y bienestar personal. 

 

La grasa es muy importante para una dieta saludable. Pero en lugar de evitar las grasas, es más importante concentrarse en comer aquellas grasas que son más beneficiosas, las llamadas grasas "buenas", mientras hacemos todo lo posible para limitar las grasas dañinas llamadas "malas".

 

Grasas buenas

En este caso, las grasas insaturadas (grasas mono- y poli-insaturadas) ayudan a nuestro cuerpo en estar en un mejor estado, fomentando un crecimiento positivo. Ejemplos de grasas insaturadas son aceite de oliva, aguacate, pescado, frutos secos, semillas, aceitunas... Son alimentos muy importantes para el desarrollo del cerebro y el correcto funcionamiento de todas las partes de nuestro organismo. 

 

Grasas malas

Son las grasas no saludables como las grasas trans y saturadas. Se pueden encontrar pequeñas cantidades naturales de grasas trans en carnes y productos lácteos, pero las grasas trans artificiales son las más peligrosas para el cuerpo. Este tipo de grasas generalmente aumentan el colesterol malo LDL mientras reducen los niveles buenos de HDL. Las grasas trans artificiales pueden producir inflamación, relacionada con enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y otras enfermedades, al tiempo que contribuyen a la resistencia a la insulina, lo que aumenta el riesgo de diabetes tipo 2. Las grasas saturadas también pueden elevar el colesterol LDL malo y afectar negativamente la salud de nuestro corazón, por lo que es mejor consumirlas con moderación (los expertos recomiendan limitar el consumo de grasas saturadas al 10% de nuestra ingesta diaria de calorías). Las fuentes primarias de grasas saturadas incluyen: carnes rojas (res, cordero, cerdo), piel de pollo, productos lácteos enteros (leche, crema, queso), mantequilla, helado y aceites como el aceite de coco o de palma.

Resumiendo

 

Si elegimos lo adecuado y en una correcta proporción, nuestro cuerpo y organismo lo agradecerán ofreciendo la mejor función y contribución de su parte.

 

Abraza e incorpora estas grasas saludables en tu dieta. Te sentirás mucho mejor, saciado y con abundante energía.

Por Mónica Ailani,

Escritora & Traductora Colaboradora

Write a comment

Comments: 0